APIVA visita el patrimonio industrial de Camporrobles

El pasado sábado 23 de junio, la Asociación de Patrimonio Industrial Valenciano (AVPIA) visitó la población de Camporrobles. Tal y como llevan organizando a lo largo de este 2018, con motivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural, en su programación mensual de actividades por la geografía valenciana, este mes de junio han dado protagonismo al patrimonio de este municipio de la comarca de Requena-Utiel.

El punto de encuentro se realizó frente al ayuntamiento, situado en las antiguas escuelas nacionales, construidas durante la dictadura de Primo de Rivera, que fueron rehabilitadas para este uso. La jornada comenzó con la visita a la antigua cooperativa-fábrica de harinas de San Isidro Labrador de Camporrobles. Construcción de los años 20 del siglo pasado que, desde que se puso operativa en 1923, fue uno de los motores de producción de la época. Así se advierte en la rica decoración de la fachada y sobre todo en la potente maquinaria de transformación del trigo en harinas, que todavía se encuentra en su interior en un envidiable estado de conservación y con un futuro esperanzador por su restauración paulatina.

La visita continuó, acompañados de la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril (AVAF), en dirección al conjunto de la estación ferroviaria, la cual es una de las estaciones valencianas más interesantes por la conservación de sus elementos. Fue inaugurada en 1947, siendo la última estación construida de la línea Madrid-Cuenca-València. En su conjunto se conserva, además, un almacén cubierto, una torre de agua, las viviendas de los ferroviarios y unos elementos únicos en todo el territorio valenciano: una grúa de principios de siglo XX y unas placas giratorias para vagones.

Además se su rico patrimonio industrial y ferroviario, Camporrobles cuenta con numerosos espacios claves de la Guerra Civil, traducido en patrimonio bélico. Por ello la visita continuó con el traslado al antiguo campo de aviación de Mira-Camporrobles donde aun se conserva en un estado dispar de conservación: el polvorín, el puesto de mando, en ruinas, y diversos puestos de vigilancia en la periferia del campo.

Las visitas se cerraron como comenzaron, con patrimonio alimentario. Por la tarde se conoció una ollería, situada a las afueras de Camporrobles. Se trata de un edificio íntegramente de ladrillo donde se producía, precisamente, ladrillos y adobes. En su interior todavía se conserva toda la estructura de los antiguos hornos de cocción.

Y aprovechando que APIVA se encontraba en la comarca de los vinos Utiel-Requena, la jornada finalizó en las bodegas Sierra Norte de Requena, conociendo sus históricas instalaciones donde se encuentran las antiguas viviendas de los trabajadores, la casa de los señores y la propia bodega. Todo ello está en proceso de recuperación por la propiedad vinícola.

Fotografías: todas de Manuel Carreres Rodríguez, excepto grupo, de Ángela López Sabater.

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